Hay asesinatos que nadie investiga.
Este archivo registra fechas, lugares y decisiones tomadas con absoluta precisión.
Nada parecía improvisado. Todo respondía a un método.
No hay advertencias ni explicaciones.
Está narrado por alguien que siempre supo qué debía hacerse.
A medida que avanza la lectura, una pregunta comienza a formarse sin ser nombrada: ¿en qué momento una decisión deja de ser correcta y se convierte en otra cosa?
EXPEDIENTE 76 no ofrece refugio moral. Obliga al lector a ocupar el único lugar incómodo que queda libre.
Algunos expedientes se archivan.
Otros siguen abiertos en la conciencia de quien los lee.